19 de agosto de 2018
Sonia Ruiz, primera centenaria con la selección española de baloncesto en silla de ruedas
Fuente: FEDDF
- Debutó en el Europeo de Hamburgo 2003 y está ahora en esa ciudad alemana disputando el Mundial
[foto: Antonio Moros]
Sonia Ruiz ha hecho historia este domingo al convertirse en la primera española en disputar 100 partidos con la selección nacional de baloncesto en silla de ruedas, un logro para el que ha tenido que esperar 15 años desde que se estrenara en el Europeo celebrado en Hamburgo 2003 y que alcanzó este domingo precisamente en esa misma ciudad alemana, donde se disputa el Mundial hasta el próximo 26 de agosto.
La base murciana es ahora la más veterana de la selección junto con Vicky Alonso y una de las dos capitanas, responsabilidad que también ejerce Sara Revuelta.
Alma mater del UCAM Murcia BSR, un club que ella contribuyó a impulsar y que el pasado mes de mayo ascendió a la Primera División, Ruiz representa los mejores valores de un deporte que le ha dado una forma de sentir y de vivir, y al que está volcada desde hace ya tres lustros.
"Llegar a los 100 partidos con España es un orgullo y un privilegio, ya que no todos lo consiguen. Haberlo logrado me reafirma en lo perseverante (algunos dicen que pesada) que soy y me encanta verme en la mujer que este deporte me ha convertido. 100 partidos son 100 batallas y en cada una de ellas he seguido aprendiendo, aprendí a saber perder, a saber ganar, aprendí que mis rivales no eran mis enemigos, aprendí respeto y, sobre todo, a no abandonar nunca", señala Ruiz a feddf.es.
Sonia Ruiz (La Unión, 1981) se ha curtido en un sinfín de vivencias de alto nivel en baloncesto en silla de ruedas. Algunos éxitos son que es la primera mujer en ganar la liga y la Copa del Rey (con el ahora desaparecido ONCE Andalucía en la temporada 2003-04), en emigrar a una liga extranjera (jugó en Australia en el verano de 2009), en formar parte del quinteto ideal de los Europeos de Wetzlar 2007 y Stoke Mandeville 2009, y en fundar un club siendo al mismo tiempo la máxima responsable, jugadora y entrenadora.
LA FORJA DE UNA LEYENDA
La deportista murciana sufrió un accidente de moto durante las fiestas de Carnaval de su ciudad (La Unión) en 1999, cuando contaba con 17 años, lo cual le provocó una paraplejia en el dorsal 12. Durante su ingreso en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, se interesó por los deportes, ya que anteriormente había practicado el baloncesto, el voleibol y la natación, fundamentalmente.
En los ocho meses que permaneció en ese centro hospitalario toledano, llegó a disputar un encuentro amistoso con La Peraleda, club actualmente desaparecido. Sin embargo, regresó al hogar y permaneció en tierras murcianas durante un año.
En 2001, viajó a Cádiz sabiendo que allí había un equipo de baloncesto en silla de ruedas, el Safemi. En la capital gaditana conoció al jugador Rafi Muñoz, que había militado entonces en el ONCE Andalucía, y decidió emprender una nueva vida, aunque no llegó a entrenar.
En la temporada 2002-03 el Safemi decidió entrar en la liga y ganó el título de la Segunda División, con Abraham Carrión de entrenador (curiosamente, el actual seleccionador femenino).
Pepe Navarro, entonces entrenador-jugador del ONCE Andalucía, decidió en el verano de 2003 renovar la plantilla del conjunto al que había hecho campeón de liga, después de ocho años de dominio del Fundosa ONCE.
Gracias a participaciones en la Copa de Andalucía y a amistosos con el ONCE Andalucía, llamó a Ruiz para que se incorporara a la disciplina hispalense. La murciana aceptó sin pensárselo mucho y a partir de ahí comenzó poco a poco a forjar su leyenda.
CENTENARIA CON ESPAÑA
La primera centenaria de la selección española femenina de baloncesto en silla de ruedas vistió por primera vez la elástica nacional en un campeonato oficial en el Europeo de Hamburgo 2003 (quinto puesto) y desde entonces no se ha perdido ninguna cita importante.
Así, ha competido en los Europeos de Villeneuve d'Ascq 2005, Wetzlar 2007, Stoke Mandeville 2009, Nazaret 2011, Fráncfort 2013, Worcester 2015 y Adeje 2017. En todos ellos, España acabó quinta salvo en el de 2007, donde escaló hasta la cuarta plaza, y siempre se quedó a las puertas de clasificarse para un Mundial o unos Juegos Paralímpicos, hasta que el infortunio terminó el año pasado y el equipo nacional logro su billete para el Mundial de Hamburgo, cerrando así una sequía mundialista que ya se prolongaba durante 24 años.
Además, Ruiz estrenó la capitanía de la selección en el Europeo B celebrado en Atri (Italia) en 2016, donde España consiguió la primera medalla de oro de su historia en un campeonato oficial.
"En estos 15 años he vivido todas las etapas de la selección española desde el renacer, donde apenas éramos 12 jugadoras y llegábamos a los torneos sin concentraciones. Esta situación hizo que las deportistas de esa etapa nos uniéramos para fomentar y sacar adelante el baloncesto femenino. Fue la etapa más bonita de todas. No sólo nos dejábamos la piel en la cancha luchando por un sueño, sino que fuera de ellas el trabajo era aún mayor poniendo en marcha un asociación que amparase y fomentase a las jugadoras españolas (Abafe). Ese sentimiento de empoderamiento nos hizo conseguir la mejor posición en un campeonato de Europa. ¡En Wetzlar 07 fuimos cuartas!", comentó.
Sin embargo, Ruiz considera que ese auge “duró poco” porque comenzó “un cambio generacional muy lento”. “Jugadoras importantes empezaban a retirarse y las chicas que llegaban aún estaban formándose, para mí fue la etapa más dura. Veía como el trabajo hecho no era suficiente, faltaba algo más. A eso se le sumo que nuestro guía en este bonito y duro camino, José Miguel López ‘Cole’ era cesado como seleccionador. Recuerdo ese momento con mucho miedo. Él luchaba por nosotras y no sabía si el próximo responsable lo haría”, comentó.
“Por suerte, su sucesor, Abraham Carrión, llegó luchando por este grupo de jugadoras. En los últimos años hemos tenido incorporaciones de mucha calidad y juventud que me hacen dudar mi futuro en la selección, ya que todo parece que toca a mi fin, pero me resisto por poder disfrutar de ellas”, apostilla.
Con ello, Ruiz se alegra de que, “al fin el año pasado, todo el trabajo de tantísimos años dio su fruto: nos clasificamos para un Mundial y esta vez por méritos propios”.
Ruiz se ha convertido en uno de los pilares fundamentales del equipo español. Apasionada, carismática, dotada con una gran capacidad física y de lectura del juego, abandera a un grupo que ha ido afrontando un paulatino proceso de renovación en los últimos años, algo siempre laborioso dada la escasez de jugadoras de baloncesto en silla de ruedas en España. Siempre ha sido de la confianza de sus dos seleccionadores: José Miguel López y Abraham Carrión.
“En Hamburgo aspiramos a estar entre las ocho primeras. Quizás puede soñar pretencioso, ¡pero los sueños debe ser así! Para conseguirlo, necesitamos ganar dos partidos de la fase de grupos”, enfatizó.
TROTAMUNDOS EN CLUBES
En cuanto a su trayectoria de clubes, después destar en el Safemi en las temporadas 2001-02 y 2002-03, su fichaje por el ONCE Andalucía en 2003 le catapultó a las más altas cotas deportivas. Allí militó en las temporadas 2003-04 (la última, con Abraham Carrión de entrenador) y consiguió dos ligas, dos Copas del Rey y dos Copas Andaluzas.
En el verano de 2005 nació el Fundación Polaris World BSR, el primer equipo español enteramente profesional de baloncesto en silla de ruedas, y Sonia Ruiz regresó a su tierra. En este equipo cumplió un ciclo de dos temporadas, donde el conjunto murciano se proclamó campeón de la Primera División (2005-06) y subcampeón de la División de Honor (2006-07).
También jugó en el Fuhnpaiin-Peraleda (2007-08 y 2010-11), el ONCE Andalucía (2008-09 y 2009-10), el Arrayán Granada (2011-12), el Fundación Grupo Norte (de la 2012-13 a la 2014-15) y el Elche (2015-16), hasta recalar en el UCAM Murcia BSR en la 2016-17.
En suma, toda una trotamundos del baloncesto en silla de ruedas, deporte al que piensa seguir vinculada por su clara vocación hacia la formación. “Soy muy afortunada por haber llegado hasta aquí y porque en el camino he conocido a gente excepcional que han sido y son como mi familia”, concluye Sonia.
[foto: Antonio Moros]
Sonia Ruiz ha hecho historia este domingo al convertirse en la primera española en disputar 100 partidos con la selección nacional de baloncesto en silla de ruedas, un logro para el que ha tenido que esperar 15 años desde que se estrenara en el Europeo celebrado en Hamburgo 2003 y que alcanzó este domingo precisamente en esa misma ciudad alemana, donde se disputa el Mundial hasta el próximo 26 de agosto.
La base murciana es ahora la más veterana de la selección junto con Vicky Alonso y una de las dos capitanas, responsabilidad que también ejerce Sara Revuelta.
Alma mater del UCAM Murcia BSR, un club que ella contribuyó a impulsar y que el pasado mes de mayo ascendió a la Primera División, Ruiz representa los mejores valores de un deporte que le ha dado una forma de sentir y de vivir, y al que está volcada desde hace ya tres lustros.
"Llegar a los 100 partidos con España es un orgullo y un privilegio, ya que no todos lo consiguen. Haberlo logrado me reafirma en lo perseverante (algunos dicen que pesada) que soy y me encanta verme en la mujer que este deporte me ha convertido. 100 partidos son 100 batallas y en cada una de ellas he seguido aprendiendo, aprendí a saber perder, a saber ganar, aprendí que mis rivales no eran mis enemigos, aprendí respeto y, sobre todo, a no abandonar nunca", señala Ruiz a feddf.es.
Sonia Ruiz (La Unión, 1981) se ha curtido en un sinfín de vivencias de alto nivel en baloncesto en silla de ruedas. Algunos éxitos son que es la primera mujer en ganar la liga y la Copa del Rey (con el ahora desaparecido ONCE Andalucía en la temporada 2003-04), en emigrar a una liga extranjera (jugó en Australia en el verano de 2009), en formar parte del quinteto ideal de los Europeos de Wetzlar 2007 y Stoke Mandeville 2009, y en fundar un club siendo al mismo tiempo la máxima responsable, jugadora y entrenadora.
LA FORJA DE UNA LEYENDA
La deportista murciana sufrió un accidente de moto durante las fiestas de Carnaval de su ciudad (La Unión) en 1999, cuando contaba con 17 años, lo cual le provocó una paraplejia en el dorsal 12. Durante su ingreso en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, se interesó por los deportes, ya que anteriormente había practicado el baloncesto, el voleibol y la natación, fundamentalmente.
En los ocho meses que permaneció en ese centro hospitalario toledano, llegó a disputar un encuentro amistoso con La Peraleda, club actualmente desaparecido. Sin embargo, regresó al hogar y permaneció en tierras murcianas durante un año.
En 2001, viajó a Cádiz sabiendo que allí había un equipo de baloncesto en silla de ruedas, el Safemi. En la capital gaditana conoció al jugador Rafi Muñoz, que había militado entonces en el ONCE Andalucía, y decidió emprender una nueva vida, aunque no llegó a entrenar.
En la temporada 2002-03 el Safemi decidió entrar en la liga y ganó el título de la Segunda División, con Abraham Carrión de entrenador (curiosamente, el actual seleccionador femenino).
Pepe Navarro, entonces entrenador-jugador del ONCE Andalucía, decidió en el verano de 2003 renovar la plantilla del conjunto al que había hecho campeón de liga, después de ocho años de dominio del Fundosa ONCE.
Gracias a participaciones en la Copa de Andalucía y a amistosos con el ONCE Andalucía, llamó a Ruiz para que se incorporara a la disciplina hispalense. La murciana aceptó sin pensárselo mucho y a partir de ahí comenzó poco a poco a forjar su leyenda.
CENTENARIA CON ESPAÑA
La primera centenaria de la selección española femenina de baloncesto en silla de ruedas vistió por primera vez la elástica nacional en un campeonato oficial en el Europeo de Hamburgo 2003 (quinto puesto) y desde entonces no se ha perdido ninguna cita importante.
Así, ha competido en los Europeos de Villeneuve d'Ascq 2005, Wetzlar 2007, Stoke Mandeville 2009, Nazaret 2011, Fráncfort 2013, Worcester 2015 y Adeje 2017. En todos ellos, España acabó quinta salvo en el de 2007, donde escaló hasta la cuarta plaza, y siempre se quedó a las puertas de clasificarse para un Mundial o unos Juegos Paralímpicos, hasta que el infortunio terminó el año pasado y el equipo nacional logro su billete para el Mundial de Hamburgo, cerrando así una sequía mundialista que ya se prolongaba durante 24 años.
Además, Ruiz estrenó la capitanía de la selección en el Europeo B celebrado en Atri (Italia) en 2016, donde España consiguió la primera medalla de oro de su historia en un campeonato oficial.
"En estos 15 años he vivido todas las etapas de la selección española desde el renacer, donde apenas éramos 12 jugadoras y llegábamos a los torneos sin concentraciones. Esta situación hizo que las deportistas de esa etapa nos uniéramos para fomentar y sacar adelante el baloncesto femenino. Fue la etapa más bonita de todas. No sólo nos dejábamos la piel en la cancha luchando por un sueño, sino que fuera de ellas el trabajo era aún mayor poniendo en marcha un asociación que amparase y fomentase a las jugadoras españolas (Abafe). Ese sentimiento de empoderamiento nos hizo conseguir la mejor posición en un campeonato de Europa. ¡En Wetzlar 07 fuimos cuartas!", comentó.
Sin embargo, Ruiz considera que ese auge “duró poco” porque comenzó “un cambio generacional muy lento”. “Jugadoras importantes empezaban a retirarse y las chicas que llegaban aún estaban formándose, para mí fue la etapa más dura. Veía como el trabajo hecho no era suficiente, faltaba algo más. A eso se le sumo que nuestro guía en este bonito y duro camino, José Miguel López ‘Cole’ era cesado como seleccionador. Recuerdo ese momento con mucho miedo. Él luchaba por nosotras y no sabía si el próximo responsable lo haría”, comentó.
“Por suerte, su sucesor, Abraham Carrión, llegó luchando por este grupo de jugadoras. En los últimos años hemos tenido incorporaciones de mucha calidad y juventud que me hacen dudar mi futuro en la selección, ya que todo parece que toca a mi fin, pero me resisto por poder disfrutar de ellas”, apostilla.
Con ello, Ruiz se alegra de que, “al fin el año pasado, todo el trabajo de tantísimos años dio su fruto: nos clasificamos para un Mundial y esta vez por méritos propios”.
Ruiz se ha convertido en uno de los pilares fundamentales del equipo español. Apasionada, carismática, dotada con una gran capacidad física y de lectura del juego, abandera a un grupo que ha ido afrontando un paulatino proceso de renovación en los últimos años, algo siempre laborioso dada la escasez de jugadoras de baloncesto en silla de ruedas en España. Siempre ha sido de la confianza de sus dos seleccionadores: José Miguel López y Abraham Carrión.
“En Hamburgo aspiramos a estar entre las ocho primeras. Quizás puede soñar pretencioso, ¡pero los sueños debe ser así! Para conseguirlo, necesitamos ganar dos partidos de la fase de grupos”, enfatizó.
TROTAMUNDOS EN CLUBES
En cuanto a su trayectoria de clubes, después destar en el Safemi en las temporadas 2001-02 y 2002-03, su fichaje por el ONCE Andalucía en 2003 le catapultó a las más altas cotas deportivas. Allí militó en las temporadas 2003-04 (la última, con Abraham Carrión de entrenador) y consiguió dos ligas, dos Copas del Rey y dos Copas Andaluzas.
En el verano de 2005 nació el Fundación Polaris World BSR, el primer equipo español enteramente profesional de baloncesto en silla de ruedas, y Sonia Ruiz regresó a su tierra. En este equipo cumplió un ciclo de dos temporadas, donde el conjunto murciano se proclamó campeón de la Primera División (2005-06) y subcampeón de la División de Honor (2006-07).
También jugó en el Fuhnpaiin-Peraleda (2007-08 y 2010-11), el ONCE Andalucía (2008-09 y 2009-10), el Arrayán Granada (2011-12), el Fundación Grupo Norte (de la 2012-13 a la 2014-15) y el Elche (2015-16), hasta recalar en el UCAM Murcia BSR en la 2016-17.
En suma, toda una trotamundos del baloncesto en silla de ruedas, deporte al que piensa seguir vinculada por su clara vocación hacia la formación. “Soy muy afortunada por haber llegado hasta aquí y porque en el camino he conocido a gente excepcional que han sido y son como mi familia”, concluye Sonia.













