04 de mayo de 2012
Entrevista a Petr Tucek, jugador del Fundosa ONCE
Fuente: FUNDOSA ONCE
Mantiene una intensa relación de cercanÃa con la canasta. No sólo porque sus 2,04 metros de estatura en una silla de ruedas le elevan hacia los aros como pocos jugadores en el mundo, sino porque el baloncesto es su pasión desde su adolescencia, cuando llegó a militar en la selección checa junior de baloncesto de a pie.
A sus 34 años, es uno de los grandes nombres del baloncesto en silla de ruedas, un jugador que no deja indiferente a sus adversarios por ser un coloso, un titán, un cÃclope con la ventaja casi única de otear el juego desde una privilegiada atalaya prácticamente inexpugnable, sus 2,04 metros de dÃa, que se convierten en 2,03 por la noche, cuando todas las personas menguan entre uno y dos centÃmetros después de que los discos intervertebrales acaben comprimidos por efectos de la gravedad durante el dÃa.
Lleva apenas una temporada en el Fundosa ONCE y se ha convertido indiscutiblemente en el anhelado ‘centerÂ’ puro gigantón que perseguÃa el club madrileño durante tantas temporadas. Sin ir más lejos, el conjunto amarillo ya le cortejó en 2008, pero él prefirió seguir probando suerte en Estambul con el Galatasaray, equipo que acostumbra a coleccionar ‘cracksÂ’ y a agasajarlos con ofertas irrenunciables.
Antes de llegar a Madrid, Tucek rodó con equipos checos (USK Praga Meta), alemanes (Rollis Zwickau) y turcos (Galatasaray). Y antes de todo ello, en plena pubertad creciente y cuando sus huesos crecÃan con inusitada rapidez, probó con el voleibol en su Praga natal, hasta que al final se decantó por el baloncesto.
Su calidad le llevó a jugar en la primera categorÃa junior en la República Checa, a un nivel semiprofesional sin haber cumplido la mayorÃa de edad. Entre 1983 y 1994 formó parte de la selección checa junior de baloncesto de a pie, pero el nivel de exigencia sobrecargó en exceso sus rodillas y su columna vertebral. Apenas tenÃa tiempo para descansar combinando los estudios y el deporte al más alto nivel.
Tuvo que ser intervenido quirúrgicamente en su rodilla derecha, momento en que el presidente del USK Praga Meta le llamó para ofrecerle sentarse en una silla de ruedas y seguir volcándose en su gran pasión deportiva, el deporte de la canasta.
En este equipo permaneció dos temporadas (1996-97 y 1997-98) y continuó imprimiendo partido a partido su carácter de vaciarse en cada partido, no estar nunca satisfecho con las derrotas y dejar su sello de superación continua.
Uno de los mejores equipos alemanes, el Rollis Zwickau, se interesó por él y no dudó en saltar de paÃs, aunque a apenas 153 kilómetros de su patria, Praga. Con este club germano permaneció ocho temporadas (de la 1998-99 a la 2005-06) y empezó a labrarse un palmarés interesante, con los tÃtulos de la Bundesliga de la 2001-02, la Copa alemana de 2003 y la Copa André Vergauwen (la segunda competición europea más importante) de 2004 y 2006.
En 2006, el Galatasaray ya llevaba una temporada como filial del poderoso club deportivo conocido principalmente por sus secciones de fútbol y baloncesto, y quiso dar un salto de calidad reuniendo a lo más granado del baloncesto turco en silla de ruedas y sopesaba fichar a una estrella de relumbrón.
Tucek fue la primera estrella extranjera en recalar en el equipo de Estambul y en su primera temporada allà (2006-07) ganó la Superliga y logró el cuarto puesto en la André Vergauwen Cup que se adjudicó el Dream Team Taranto (Italia) de Brad Ness y Shaun Norris, en Fabriano (Italia).
Al año siguiente, el Galatasaray se reforzó con el australiano Justin Eveson y el sueco Husein Haidari y, con Tucek en la plantilla, se impuso en la Superliga y logró su primera Champions Cup.
Con esto, Tucek cerró un lustro con el Galatasaray, donde ganó cinco Superligas y tres Champions Cup (fue el máximo anotador en la Champions Cup de 2009), hasta volar hacia Madrid.
Por otro lado, Tucek lleva vistiendo la camiseta de su selección nacional muchos años y siempre con participaciones en Campeonatos de Europa A o B. Este verano jugará el Europeo B en Eslovenia.
Hombre familiar, casado con Eva y padre de dos hijos de siete (Tomas) y cuatro (Tereza) años, se ha convertido en el jugador más decisivo del Fundosa ONCE en su primera participación en un equipo español.
- ¿Cómo te definirÃas como jugador?
Yo siempre lucho hasta el último segundo de cada partido. Y me encanta el juego de equipo. Por eso me gusta tanto el baloncesto, que no trata de un solo jugador, sino de todos los miembros del equipo.
- ¿Qué jugador le ha exigido más a lo largo de su carrera?
Al principio, cuando era novato, Simon Munn y más tarde Pat Anderson.
- ¿Cómo está siendo su primera experiencia en un equipo español de baloncesto en silla de ruedas?
La primera experiencia es genial. Todos mis compañeros del Fundosa ONCE son amigos de verdad y no sólo miembros del equipo. El espÃritu del equipo es increÃble.
- ¿Por qué decidió dar el salto del Galatasaray al Fundosa ONCE?
Después de jugar en Alemania, tocó la hora de probar en otra liga, en TurquÃa. La liga española tuvo siempre un nivel muy alto y también he vuelto al estilo de vida europeo.
- Tienes experiencia en las ligas checa, alemana, turca y española. ¿Cómo calificarÃas cada una de ellas?
Cada liga tiene cosas especiales. La española y la alemana son de las mejores en Europa, muy competitivas. No es de extrañar que con la reducción de los equipos en la liga se gane a los equipos favoritos y esto hace que la competición sea interesante y abierta hasta el final de la liga. La liga de TurquÃa es cada vez mejor en los últimos años, pero sólo los dos o tres primeros pueden competir entre sÃ. La checa tampoco es tan fuerte, con tan sólo cuatro equipos, pero está realizando un nuevo proyecto y juega la Euroliga, lo que significa que los equipos checos juegan con los de Austria y Eslovaquia, asà que es mucho mejor ahora.
- ¿Cuáles son las principales virtudes de la liga española?
Es muy competitiva, con una gran organización. Y los partidos no son fáciles. Eso es genial.
- ¿Qué es lo que más te ha sorprendido de jugar en un equipo español?
Lo alto que hablan mis compañeros en el vestuario antes, durante y después de entrenar y jugar. Y la gran amistad entre todos los jugadores. Todos mis compañeros de equipo y personas de alrededor (entrenador, team manager, fisioterapeuta) son personas muy abiertas y encantadoras. Eso me hace sentir muy cómodo y me encanta pasar el tiempo con ellos.
- ¿Cuáles son las aspiraciones de la ONCE Fundosa en la Champions Cup?
Daremos lo mejor como equipo y todos juntos. Confiamos en nosotros.
- ¿Cuál ha sido el partido más difÃcil que has jugado en España?
Cuando perdimos nuestro partido contra el CID Casa Murcia Getafe por un punto. Odio perder partidos.
- ¿Tienes la intención de jugar más temporadas en el Fundosa ONCE?
No hay ninguna razón por qué no, al menos por mi parte. Me gusta la ciudad de Madrid. Me gusta todo el equipo del Fundosa ONCE y la gente que hay detrás de él. Pregúntales si quieren contar conmigo más temporadas.
EL CUESTIONARIO
Un sueño: participar en los Juegos ParalÃmpicos.
Comida favorita: todo tipo de alimentos. Soy un auténtico comilón.
Color favorito: el rojo.
Un libro: ‘Merde happens’, de Stephen Clarke (2007).
Una pelÃcula: ‘DÃas de TruenoÂ’, de Tony Scott (1990)
Un grupo musical: Daniel Landa (cantante checo de rock).
Una serie de televisión: “Roma”.
La última pelÃcula que ha visto: ‘Misión imposible IVÂ’, de Brad Bird y con Tom Cruise (2011).
Actriz favorita: Meg Ryan.
Actor favorito: Nicolas Cage.
Un instrumento musical: el violÃn.
Una prenda de ropa: polo Lacoste.
Las vacaciones favoritas: en cualquier lugar donde mi familia se sienta bien. Entonces soy muy feliz.
Un Ãdolo deportivo, en general: Lance Armstrong.
Un Ãdolo en el baloncesto en silla de ruedas: Patrick Anderson.
Un momento de tu carrera deportiva: ganar las Champions Cups y tocar la copa. Es muy difÃcil acercarse y tocar la copa.
Qué opinas de la polÃtica: ¡sin comentarios!
Un momento del dÃa: el almuerzo y por la noche.













