05 de marzo de 2012
El Aldasa aprieta en defensa y ahoga al Amiab en la segunda mitad
Fuente: AMFIV
Los vigueses, a pesar de la ausencia por enfermedad de Julio Vilas y de no haber podido contar en toda la semana de entrenamientos con Bernabé Costas, no fallaron en su visita a la cancha del colista y lograron ante el Amiab la victoria (50-81) que matemáticamente les garantiza su presencia la próxima campaña en la División de Honor. Eso sÃ, hubo que esperar a la segunda parte porque el conjunto de Julio Bernárdez concedió excesivas facilidades en defensa durante los veinte primeros minutos, aunque, afortunadamente, no pasó apuros gracias a su mayor intensidad en los dos últimos cuartos. Porque el partido disputado este sábado en Albacete tuvo dos partes total y absolutamente diferenciadas. Durante los dos primeros cuartos, el encuentro fue un intercambio de canastas, con una defensa viguesa demasiado contemplativa y el Amiab aprovechando la circunstancia para mantener vivas todas sus opciones al intermedio (31-37). Eso a pesar de que en el minuto 7 y tras un parcial de 0-8, el Aldasa dominaba el electrónico (7-14) y amenazaba con romper pronto el choque puesto que sus dos hombres interiores, Txema Avendaño y Morteza Gharibloo, se mostraban dominadores en las zonas y anotaban con fluidez. Sin embargo, la floja defensa del conjunto de Julio Bernárdez permitÃa que el Amiab también hiciese lo propio, consiguiendo incluso tres triples para evitar el despegue del Amfiv en el marcador. Distintas fueron ya las cosas tras el intermedio. El Aldasa cambió su mentalidad defensiva y empezó a apretar de lo lindo a los locales. Tanto que en el tercer cuarto únicamente fueron capaces de anotar siete puntos y tres de ellos producto de un triple. Gracias a esta mejorÃa atrás, los vigueses pasaron a dominar el rebote, con papel preponderante para el internacional iranà Morteza Gharibloo, que tras dos partidos irreconocible volvió a ser el referente ofensivo con 35 puntos, y a correr y la variación se reflejó inmediatamente en el electrónico (38-57, min.30). La tónica, además, se mantuvo en los últimos diez minutos, acentuándose si cabe un poco más. La buena defensa, el control del rebote y el aprovechamiento de los claros contragolpes provocaron que la diferencia en el marcador continuase incrementándose hasta alcanzar el 50-81 final.













