31 de octubre de 2016
CUANDO EL POPULISMO LLEGA AL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS EN LA COMISIÓN DE POLITICAS DE LA DISCAPACIDAD
Según el diario ABC “El término populismo se emplea generalmente en el ámbito de la política. Se dice que un gobierno o un partido es populista cuando su estrategia política se basa en propuestas que resultan atractivas para el pueblo, pero tienen un componente manipulador y demagógico. De hecho, el término demagogia y populismo se emplean normalmente de manera indistinta, pues ambos expresan la intención de atraer al pueblo con ideas que suenan convincentes pero que esconden intereses ocultos. En ocasiones se ha dicho que los populistas dan soluciones falsas a problemas reales”.
Es de justicia equiparar la definición de populismo al discurso realizado por el Director Gerente del Comité Paralímpico Español, D. Alberto Jofre, en su intervención del pasado día 26 de octubre ante la Comisión para las Políticas Integrales de la Discapacidad del Congreso de los Diputados.
El Sr. Jofre aboga por la plena integración del deporte de personas con discapacidad en las Federaciones Convencionales o Unideportivas, por todos conocidas, y en esto no tenemos más que apoyarle. Por esta regla de tres, también nos gustaría que no existieran entidades representativas de personas con discapacidad, como COCEMFE, ONCE, PREDIF..., y tampoco Centros Especiales de Empleo, Centros de Educación Especial y un largo etcétera, porque ello significaría la plena integración social de las personas con discapacidad. Sin embargo, esto sería populismo a nuestro entender. Por desgracia, en la sociedad actual, deben seguir existiendo las entidades que nos permitan trabajar y luchar por los intereses de nuestro colectivo en los diferentes ámbitos de la vida.
Hace unos años, esta Federación, en su convencida apuesta por la integración, propuso un plan en el ámbito deportivo, una “hoja de ruta”, escalonada en el tiempo y con etapas bien marcadas en su desarrollo. No nos vamos a extender en lo que consta bien documentado, pero sí vamos a exponer cual fue la base de nuestra propuesta: la FEDDF, que tiene el conocimiento sobre el deporte adaptado, pretendía procurar el apoyo y preparación previa necesarios a las Federaciones Unideportivas que carecían de él, pero… fueron las “prisas” de algunos agentes, las que no permitieron hacerlo formalmente, aunque verbalmente todos los implicados reconocieron la conveniencia de llevarlo a cabo. Consecuencia: algunas modalidades fueron integradas sin preparación previa y los resultados podemos verlos en la actualidad. Nosotros ya vivimos experiencias anteriores como la de País Vasco que condujeron, de esta manera, a la desaparición del deporte adaptado en prácticamente toda Comunidad, que tuvo que volver a empezar de cero.
El Sr. Jofre indica en su intervención que los resultados de los últimos Juegos Paralímpicos de Rio 2016 han sido un éxito, por la calidad y la cantidad de medallas obtenidas por los países que han llevado a cabo los procesos de integración; dicho así queda muy bien ante nuestros representantes políticos que, por la falta de información, reciben esta proclama como lógica, siguiendo la populista y demagógica doctrina expuesta por el interviniente.
Pero vayamos a los datos concretos que nos avalan sobre las primeras potencias del medallero: países como China cuya política deportiva es el trabajo en centros de entrenamiento para todos sus deportistas paralímpicos, con la consabida gestión política; como Gran Bretaña donde existen dos Comités, Olímpico y Paralímpico diferenciados, con Federaciones integradas y sin integrar, eso sí, con una aportación económica destinada al deporte que multiplica por más de 10 la de nuestro país; como Estados Unidos, con un único Comité que engloba el Olímpico y Paralímpico, pero con federaciones o asociaciones integradas y sin integrar, como por ejemplo el baloncesto en silla de ruedas, donde consiguieron ambas medallas de oro, masculina y femenina en Rio, y cuyo deporte está gestionado por la NWBA no por la USAB; países como Ucrania donde un nadador paralímpico, Valeriy Sushkevych, se convirtió en miembro del parlamento Ucraniano y estableció en 2002 un centro de entrenamiento para los deportistas Paralímpicos con un presupuesto diferenciado de los olímpicos. En fin… podríamos seguir argumentando sobre el resto de países, exceptuando, claro está, algunos con poca población donde la unión de estructuras es lógica.
El Sr. Jofre también solicita en su intervención una mayor apuesta económica por las Federaciones Unideportivas que están integrando modalidades de personas con discapacidad; por supuesto que apoyamos dicha petición, sin embargo, vemos una clara maniobra en contra las Federaciones de Deportes de Personas con Discapacidad a las que ha ninguneado, no mencionándolas ni una sola vez durante su discurso.
Este señor sabe perfectamente que en los Juegos de Rio, en los que han participado 11 Federaciones Españolas, cuatro de ellas con discapacidad, de las 31 medallas conseguidas por el equipo español el 81% han sido obtenidas por tres de estas entidades y el 19% por tres de las siete que han realizado los procesos de integración. También sabe perfectamente que la mayoría de los deportistas que han conseguido estas medallas ya participaban en los equipos de las Federaciones de Deporte de Personas con Discapacidad antes de la integración en las Unideportivas. Asimismo, queremos hacer constar que desde el Comité Paralímpico Español, dos de estas Federaciones Unideportivas han sido dotadas con aportaciones económicas directas muy importantes en los años anteriores a los Juegos, cientos de miles de euros que han posibilitado realizar una mejor preparación de sus deportistas sin una transferencia directa a resultados.
Por otra parte, desde el CPE, a través de su Director Gerente, se solicita la plena integración de los deportistas con discapacidad en las Federaciones Unideportivas, pero no se hace ninguna petición al respecto sobre la unificación de los Comités Olímpico y Paralímpico, cuando hay claros ejemplos de países que lo han llevado a cabo con éxito. Ello sería un paso importantísimo para la equiparación de premios económicos de medallistas olímpicos y paralímpicos. Quizá el silencio, en este aspecto, clave para la plena integración de los deportistas, resulte ser una afirmación tácita de la mayor eficacia en la obtención de resultados a partir de una fusión de ambos Comités. Pero se requiere una mayor dignidad y una muestra de respeto para los procesos de integración vividos por las Federaciones de Deportes de Personas con Discapacidad, por parte de quien intenta liderarlos, partiendo con su propio ejemplo y renuncia, lo que daría mayor credibilidad a sus palabras.
En otro punto de su intervención, el Sr. Jofre también solicitó medidas para potenciar el deporte de base de personas con discapacidad. No obstante, esto requiere de un análisis más profundo, partiendo de que estamos en un Estado donde el diseño de programas vinculados a distintas áreas donde hacer incidencia en la promoción a través del Gobierno de España, dígase por ejemplo el ámbito educativo, pueden desarrollarse en Ceuta y Melilla, pero no en las 17 Comunidades Autónomas donde existen competencias transferidas en la materia, y donde deberíamos desarrollar programas específicos para cada una de ellas. Ahí tenemos herramientas muy potentes como son nuestras Federaciones Autonómicas y que dentro de los procesos de integración deportiva han sido las grandes olvidadas. Y, sin perjuicio de todo lo que se ha apuntado, la intervención del Sr. Jofre también está viciada por la pretensión de invadir las competencias propias de las Federaciones Deportivas Españolas, por parte de un CPE cuyo objeto y finalidad difiere notablemente del planteamiento que se efectúa respecto del deporte base, cuya potenciación pasa inexorablemente por las Federaciones Deportivas, Españolas y Autonómicas, hasta llegar a clubes y todo tipo de entidades deportivas y movimiento asociativo.
En su momento, cuando el proceso se iniciaba tras los Juegos de Pekín, la FEDDF apostó por la firma de unos convenios de integración, que entre otros puntos contemplaba: “Las entidades firmantes se comprometen a impulsar, buscar o propiciar el acuerdo entre las federaciones de ámbito autonómico, de cara a conseguir que la colaboración entre ellas sea efectiva a favor de la promoción de (deporte concreto)”. Esta sería la base efectiva para generar más masa participativa en el deporte adaptado, pero ciertos intereses hicieron que no fuera posible y que, lejos de encontrar sinergias y puntos de encuentro entre Federaciones de Deporte Adaptado y Federaciones Unideportivas, cada uno fuera a lo suyo.
Ahora estamos a tiempo de reconducir este tema, eso sí, con la sensación de haber perdido ocho años de camino por la nula visión de futuro de algunos, como el Sr. Jofre, y con serias dudas de que el imprescindible proceso de aumentar la actividad física y deportiva de las personas con discapacidad sea liderado por el CPE, probablemente la entidad de deporte adaptado más alejada de la realidad cotidiana.
Una vez más, esta preocupación, en nuestro caso no es nueva. Tras los resultados de Rio, ya llevábamos tiempo planificando y desarrollando programas concretos desde las Federaciones Autonómicas. La necesidad de aumentar la base de las personas con discapacidad que practiquen ejercicio, como mejora de salud y de calidad de vida, es una realidad ya en la puesta en marcha por las Federaciones de Deporte Adaptado (entidades mucho más cercanas a la realidad cotidiana de las personas con discapacidad y su movimiento asociativo), que buscan, además del objetivo apuntado, el aumento de practicantes de deporte adaptado federado, ya que no descubrimos nada nuevo diciendo que del número vendrá la calidad.
Por todo lo expuesto, nos negamos a ser cómplices de las proclamas populistas. Seguiremos luchando por la obtención de recursos para todas las entidades que trabajan por y para el deporte, con y sin discapacidad. Apoyaremos los acuerdos y convenios de colaboración entre todas las entidades afines, y procuraremos que personas como el Sr. Jofre, cuya carrera deportiva se originó y desarrolló en la FEDDF, no olvide que su trabajo consiste en representar a TODAS las entidades que componen el Comité Paralímpico Español.
Es de justicia equiparar la definición de populismo al discurso realizado por el Director Gerente del Comité Paralímpico Español, D. Alberto Jofre, en su intervención del pasado día 26 de octubre ante la Comisión para las Políticas Integrales de la Discapacidad del Congreso de los Diputados.
El Sr. Jofre aboga por la plena integración del deporte de personas con discapacidad en las Federaciones Convencionales o Unideportivas, por todos conocidas, y en esto no tenemos más que apoyarle. Por esta regla de tres, también nos gustaría que no existieran entidades representativas de personas con discapacidad, como COCEMFE, ONCE, PREDIF..., y tampoco Centros Especiales de Empleo, Centros de Educación Especial y un largo etcétera, porque ello significaría la plena integración social de las personas con discapacidad. Sin embargo, esto sería populismo a nuestro entender. Por desgracia, en la sociedad actual, deben seguir existiendo las entidades que nos permitan trabajar y luchar por los intereses de nuestro colectivo en los diferentes ámbitos de la vida.
Hace unos años, esta Federación, en su convencida apuesta por la integración, propuso un plan en el ámbito deportivo, una “hoja de ruta”, escalonada en el tiempo y con etapas bien marcadas en su desarrollo. No nos vamos a extender en lo que consta bien documentado, pero sí vamos a exponer cual fue la base de nuestra propuesta: la FEDDF, que tiene el conocimiento sobre el deporte adaptado, pretendía procurar el apoyo y preparación previa necesarios a las Federaciones Unideportivas que carecían de él, pero… fueron las “prisas” de algunos agentes, las que no permitieron hacerlo formalmente, aunque verbalmente todos los implicados reconocieron la conveniencia de llevarlo a cabo. Consecuencia: algunas modalidades fueron integradas sin preparación previa y los resultados podemos verlos en la actualidad. Nosotros ya vivimos experiencias anteriores como la de País Vasco que condujeron, de esta manera, a la desaparición del deporte adaptado en prácticamente toda Comunidad, que tuvo que volver a empezar de cero.
El Sr. Jofre indica en su intervención que los resultados de los últimos Juegos Paralímpicos de Rio 2016 han sido un éxito, por la calidad y la cantidad de medallas obtenidas por los países que han llevado a cabo los procesos de integración; dicho así queda muy bien ante nuestros representantes políticos que, por la falta de información, reciben esta proclama como lógica, siguiendo la populista y demagógica doctrina expuesta por el interviniente.
Pero vayamos a los datos concretos que nos avalan sobre las primeras potencias del medallero: países como China cuya política deportiva es el trabajo en centros de entrenamiento para todos sus deportistas paralímpicos, con la consabida gestión política; como Gran Bretaña donde existen dos Comités, Olímpico y Paralímpico diferenciados, con Federaciones integradas y sin integrar, eso sí, con una aportación económica destinada al deporte que multiplica por más de 10 la de nuestro país; como Estados Unidos, con un único Comité que engloba el Olímpico y Paralímpico, pero con federaciones o asociaciones integradas y sin integrar, como por ejemplo el baloncesto en silla de ruedas, donde consiguieron ambas medallas de oro, masculina y femenina en Rio, y cuyo deporte está gestionado por la NWBA no por la USAB; países como Ucrania donde un nadador paralímpico, Valeriy Sushkevych, se convirtió en miembro del parlamento Ucraniano y estableció en 2002 un centro de entrenamiento para los deportistas Paralímpicos con un presupuesto diferenciado de los olímpicos. En fin… podríamos seguir argumentando sobre el resto de países, exceptuando, claro está, algunos con poca población donde la unión de estructuras es lógica.
El Sr. Jofre también solicita en su intervención una mayor apuesta económica por las Federaciones Unideportivas que están integrando modalidades de personas con discapacidad; por supuesto que apoyamos dicha petición, sin embargo, vemos una clara maniobra en contra las Federaciones de Deportes de Personas con Discapacidad a las que ha ninguneado, no mencionándolas ni una sola vez durante su discurso.
Este señor sabe perfectamente que en los Juegos de Rio, en los que han participado 11 Federaciones Españolas, cuatro de ellas con discapacidad, de las 31 medallas conseguidas por el equipo español el 81% han sido obtenidas por tres de estas entidades y el 19% por tres de las siete que han realizado los procesos de integración. También sabe perfectamente que la mayoría de los deportistas que han conseguido estas medallas ya participaban en los equipos de las Federaciones de Deporte de Personas con Discapacidad antes de la integración en las Unideportivas. Asimismo, queremos hacer constar que desde el Comité Paralímpico Español, dos de estas Federaciones Unideportivas han sido dotadas con aportaciones económicas directas muy importantes en los años anteriores a los Juegos, cientos de miles de euros que han posibilitado realizar una mejor preparación de sus deportistas sin una transferencia directa a resultados.
Por otra parte, desde el CPE, a través de su Director Gerente, se solicita la plena integración de los deportistas con discapacidad en las Federaciones Unideportivas, pero no se hace ninguna petición al respecto sobre la unificación de los Comités Olímpico y Paralímpico, cuando hay claros ejemplos de países que lo han llevado a cabo con éxito. Ello sería un paso importantísimo para la equiparación de premios económicos de medallistas olímpicos y paralímpicos. Quizá el silencio, en este aspecto, clave para la plena integración de los deportistas, resulte ser una afirmación tácita de la mayor eficacia en la obtención de resultados a partir de una fusión de ambos Comités. Pero se requiere una mayor dignidad y una muestra de respeto para los procesos de integración vividos por las Federaciones de Deportes de Personas con Discapacidad, por parte de quien intenta liderarlos, partiendo con su propio ejemplo y renuncia, lo que daría mayor credibilidad a sus palabras.
En otro punto de su intervención, el Sr. Jofre también solicitó medidas para potenciar el deporte de base de personas con discapacidad. No obstante, esto requiere de un análisis más profundo, partiendo de que estamos en un Estado donde el diseño de programas vinculados a distintas áreas donde hacer incidencia en la promoción a través del Gobierno de España, dígase por ejemplo el ámbito educativo, pueden desarrollarse en Ceuta y Melilla, pero no en las 17 Comunidades Autónomas donde existen competencias transferidas en la materia, y donde deberíamos desarrollar programas específicos para cada una de ellas. Ahí tenemos herramientas muy potentes como son nuestras Federaciones Autonómicas y que dentro de los procesos de integración deportiva han sido las grandes olvidadas. Y, sin perjuicio de todo lo que se ha apuntado, la intervención del Sr. Jofre también está viciada por la pretensión de invadir las competencias propias de las Federaciones Deportivas Españolas, por parte de un CPE cuyo objeto y finalidad difiere notablemente del planteamiento que se efectúa respecto del deporte base, cuya potenciación pasa inexorablemente por las Federaciones Deportivas, Españolas y Autonómicas, hasta llegar a clubes y todo tipo de entidades deportivas y movimiento asociativo.
En su momento, cuando el proceso se iniciaba tras los Juegos de Pekín, la FEDDF apostó por la firma de unos convenios de integración, que entre otros puntos contemplaba: “Las entidades firmantes se comprometen a impulsar, buscar o propiciar el acuerdo entre las federaciones de ámbito autonómico, de cara a conseguir que la colaboración entre ellas sea efectiva a favor de la promoción de (deporte concreto)”. Esta sería la base efectiva para generar más masa participativa en el deporte adaptado, pero ciertos intereses hicieron que no fuera posible y que, lejos de encontrar sinergias y puntos de encuentro entre Federaciones de Deporte Adaptado y Federaciones Unideportivas, cada uno fuera a lo suyo.
Ahora estamos a tiempo de reconducir este tema, eso sí, con la sensación de haber perdido ocho años de camino por la nula visión de futuro de algunos, como el Sr. Jofre, y con serias dudas de que el imprescindible proceso de aumentar la actividad física y deportiva de las personas con discapacidad sea liderado por el CPE, probablemente la entidad de deporte adaptado más alejada de la realidad cotidiana.
Una vez más, esta preocupación, en nuestro caso no es nueva. Tras los resultados de Rio, ya llevábamos tiempo planificando y desarrollando programas concretos desde las Federaciones Autonómicas. La necesidad de aumentar la base de las personas con discapacidad que practiquen ejercicio, como mejora de salud y de calidad de vida, es una realidad ya en la puesta en marcha por las Federaciones de Deporte Adaptado (entidades mucho más cercanas a la realidad cotidiana de las personas con discapacidad y su movimiento asociativo), que buscan, además del objetivo apuntado, el aumento de practicantes de deporte adaptado federado, ya que no descubrimos nada nuevo diciendo que del número vendrá la calidad.
Por todo lo expuesto, nos negamos a ser cómplices de las proclamas populistas. Seguiremos luchando por la obtención de recursos para todas las entidades que trabajan por y para el deporte, con y sin discapacidad. Apoyaremos los acuerdos y convenios de colaboración entre todas las entidades afines, y procuraremos que personas como el Sr. Jofre, cuya carrera deportiva se originó y desarrolló en la FEDDF, no olvide que su trabajo consiste en representar a TODAS las entidades que componen el Comité Paralímpico Español.

























