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Así es el Hockey en silla de ruedas eléctrica

Hockey en Silla de Ruedas Eléctrica
  
Nos asomamos a un deporte que está surgiendo con fuerza en el panorama del deporte español y que desde la creación de su primer equipo, allá por el año 1995, se ha ido fortaleciendo con la fundación de nuevos equipos y culminando con la participación del equipo nacional, por primera vez en la historia, en el Campeonato de Europa de la modalidad que se celebrará en Alcobendas del 10 al 17 de Julio de este año. Para ello, nuestra selección nacional ha preparado su primera puesta a punto es este pasado mes de Diciembre.
 
El Hockey en Silla de Ruedas Eléctrica, recientemente rebautizado a nivel internacional como Powerchair Hockey, es un deporte pensado para personas con un importante grado de discapacidad, teniendo cabida dentro de él tanto las personas con discapacidad física como los deportistas aquejados de parálisis cerebral o daño cerebral adquirido.
 
                Este deporte se gestiona internacionalmente desde la ICEWH (IWAS COMMITTEE ELECTRIC WHEELCHAIR HOCKEY) siendo la Federación Española de Deportes para Personas con Discapacidad Física (FEDDF), aunque en consenso con la Federación Española de Deportes para Personas con Parálisis Cerebral o Daño Cerebral Adquirido (FEDPC), la federación responsable de organizar este deporte a nivel estatal.

                Actualmente en España contamos con un total de 7 equipos. En Valencia, la UD Levante Masclets; en Madrid, el CP Alcobendas y CP Maguerit; y en Cataluña, el CE Dracs Guttmann, Comkedem, San Rafael y ADB Barberá. Los deportistas de estos equipos disputan el Campeonato de España de Clubes y el Campeonato de España por Comunidades Autónomas, además de las posibles competiciones autonómicas. Aparte, aquellos privilegiados que conforman la Selección Española y compiten a nivel internacional aunque solo se ha participado en un evento de este estilo: el Qualification Tournament de Barberá 2011 y, próximamente, el Campeonato de Europa de Alcobendas 2016.
 
                El material a emplear por los jugadores en este deporte son la silla de ruedas eléctrica, el stick manual y el T-stick.
 
                La silla de ruedas eléctrica deben permitir el paso, sin obstaculizar más allá de lo lógico (ruedas), de la pelota de juego. No pueden tener salientes ni partes que puedan dañar al resto de jugadores y su relación velocidad/estabilidad debe ser tal que permita realizar las maniobras del juego sin peligro para el jugador o los demás participantes en el juego. La silla puede alcanzar una velocidad máxima de 15 km/h, lo que convierte el juego en un espectáculo de gran vistosidad. Normalmente los jugadores usan sillas de ruedas eléctricas convencionales, aunque existen sillas diseñadas especialmente para este deporte.
 
                El stick manual, más ligeros que los convencionales (plástico), es el usado por aquellos jugadores que tiene mayor movilidad en el tren superior o que sea capaz de sostener el stick y arrastrar la pelota e impulsarla con la ayuda del impulso de la silla eléctrica. Pueden ser fijados al brazo/mano del jugador en el caso de insuficiente fuerza o habilidad. Nunca se podrá enganchar un stick de mano a la silla eléctrica.
 
El T-Stick es un sticks especial fijado a la silla que permiten a los deportistas, generalmente con un perfil de afectación importante, impactar o conducir la pelota de juego gracias a la acción de su joystick. Estos jugadores tienen poca o nula movilidad de manos, o son jugadores con movilidad pero con problemas a la hora de ejercer el pinzamiento necesario para poder agarrar un stick manual. Los jugadores que usan este tipo de stick se convierten en jugadores clave para su equipo ya que el reglamento exige que haya como mínimo dos jugadores de cada equipo en el campo con T-stick, siendo uno de ellos el portero. Puede haber más de dos jugadores al mismo tiempo con T-stick jugando en un equipo, pero ningún caso podrá haber menos de dos. Y el portero obligatoriamente deberá llevar siempre T-stick.
 
                Como en todo deporte adaptado existe una “clasificación funcional” en la que se encuadran los jugadores, en nuestro caso dos grandes bloques conforman las clases deportivas: los jugadores con T-Stick (puntuación 1) y los jugadores con stick manual (puntuaciones 2, 3 ó 4).
 
Los jugadores de valoración “1” son deportistas que solamente pueden jugar con un T-stick de pie. La valoración “2” para jugadores con stick de mano con limitaciones grandes; la “3”, para jugadores con stick de mano con limitaciones medias y la “4” para jugadores con stick de mano con limitaciones pequeñas o nulas. La suma de los cinco jugadores, que están en el campo, de un equipo no puede superar 11 puntos. Los entrenadores deben ajustar sus alineaciones para evitar superar estos 11 puntos, ya que en caso contrario, sería penado por el reglamento con la expulsión del jugador que entra en el campo en sustitución de otro superando, con su puntuación de juego o clasificación funcional, el límite de 11 puntos posibles.

                El campo de juego es un campo de 14/16 metros de ancho por 24/26 metros de largo, con dos porterías de 240 cm de largo, por 20 cm de alto y 40 cm de profundidad, situadas de igual manera que las de hockey permitiendo el paso de los jugadores por su parte trasera y cuyo perímetro está delimitado por una valla de 20 cm de altura que impide la salida de la pelota del campo de juego. Las esquinas del campo de juego serán redondeadas para así permitir la circulación de la pelota de juego.
 
                Esta pelota de juego es la misma que la usada en la modalidad de floorbal. Se trata de una pelota de plástico hueca con agujeros que dejan pasar el aire y le confieren menor peso y con unas determinadas características: 23 gramos de peso, 72 mm de diámetro y con 26 agujeros de un diámetro de 10 mm. Su color será adecuado para el contraste con el color de la pista de juego.
 
En cuanto al tiempo de los partidos, constan de dos tiempos de 20 minutos cada uno con un descanso de 10 minutos. El tiempo se para en cada interrupción igual que en los partidos de baloncesto. En caso de empate tras los dos tiempos, hay una prórroga de 10 minutos con gol de oro, es decir, en cuanto un equipo marca un gol en este tiempo se terminaría el partido. Si transcurrida la prórroga continuase el empate, se pasaría a una tanda de penalties.