esgrima

Así es la Esgrima en silla de ruedas


En esta ocasión queremos acercar al aficionado uno de los deportes menos conocidos por el público en general, un deporte que surgió de la necesidad de reparar o proteger (en su primera acepción del franco “skermjan” que derivó en “escremir” y en el actual esgrimir), aunque el idioma internacional de la esgrima en el arbitraje es el francés, es el único deporte de origen español en unos Juegos Olímpicos y Paralímpicos. Así pues, hablamos de un deporte de combate en el que se enfrentan dos contrincantes que deben intentar tocarse con un arma blanca, en conclusión hablamos de la esgrima.

Esgrima es el arte de esgrimir, siendo ésta la habilidad de jugar y manejar la espada, el sable y otras armas blancas, reparando y deteniendo los golpes del contrario, o acometiéndole. De esta forma define el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua esta disciplina deportiva. Pero como todos sabemos, a la disciplina, fuerza, velocidad, técnica y táctica inherente a este deporte, los practicantes de la modalidad adaptada le añaden aún más: un plus, una fuerza de superación que no encontramos en muchas personas y que los  tiradores de esgrima adaptada poseen.

Como en otros deportes adaptados los deportistas se clasifican en clases que reflejan su grado de movilidad. Esta clasificación se basa en una serie de pruebas destinadas a evaluar la habilidad de extensión e inclinación lateral del tronco, con arma o sin ella. Los movimientos evaluados los son en su lado técnico y son aquellos necesarios para evitar los ataques del contrincante, mantener la distancia y contraatacar.

Así, evaluando las acciones desde el tirador que no puede realizar el movimiento hasta los del deportista que los realiza con normalidad se obtiene la baremación para determinar la CLASE del deportista.

Estas clases son las que se muestran en el cuadro siguiente.
CLASE FUNCIONALIDAD
1A Tirador sin equilibrio en la silla y con impedimento grave en el brazo armado que le dificulta flexionar en extensión el codo. La función de la mano es inexistente y el arma debe fijarse a la mano
1B Tirador sin equilibrio en la silla y con impedimento en el brazo armado que le impide flexionar los dedos, aunque posee extensión funcional del codo. El arma se fija a la mano.
 
2 Tirador con equilibrio de tronco deficiente estando sentado. Tetrapléjicos con afectación mínima en las extremidades superiores
 
3 Tirador con buen equilibrio en la silla. Parapléjicos con afectación en extremidades inferiores o doble amputado con muñón corto.
 
4 Tirador con buen equilibrio en la silla y con posibilidad de utilizar las piernas como ayuda
 
 
 
Las pruebas de una competición en las que se inscriban estos deportistas  serán de las siguientes categorías:
 
A.- Pruebas para tiradores de la clase 3 y 4
B.- Pruebas para tiradores de la clase 2
C.- Pruebas para tiradores de las clases 1ª y 1B
 
En cuanto al material necesario para la práctica de este deporte deberemos disponer de las armas,  de la silla de ruedas y sus anclajes y de la vestimenta adecuada.
 
Tres son las armas utilizadas por los contendientes en esta disciplina deportiva: el sable, la espada y el florete. El primero es un arma de estocada y corte. Se puede tocar al adversario con la punta, el filo y el contrafilo del arma. Su longitud total será de 105 cm de los cuales, como máximo, 88 pertenecerán a la hoja. Su peso: 500 gr. Es flexible y no lleva punta (botón). Se puede tocar al contrario desde las caderas hasta la cabeza. En esta arma la rapidez visual del árbitro es fundamental ya que su decisión es definitiva en los tocados dobles. En sable tenemos actualmente algunos componentes del equipo nacional de esgrima en silla de ruedas con muchas posibilidades de clasificación para los próximos Juegos Paralímpicos.
 
La espada, por el contrario, es un arma de estocada y se puede tocar al contrario desde las caderas a la cabeza y los brazos. Su peso máximo es de 750 gr y su longitud máxima será de 110 cm. La hoja no podrá exceder de los 90 cm. La punta posee un botón de arresto. En la espada al contario del sable no influye la decisión del árbitro y en los tocados dobles habrá reparto de puntos.
 
En cuanto a la tercera de las armas, el florete, es también un arma de estoque y la superficie designada para tocar al contrario es el tronco de éste. Su peso máximo es de 500 gr. Y al igual que la espada su longitud máxima es de 110 cm y la de su hoja de 90 cm. También posee en la punta un botón de arresto. Al igual que en el sable, en los asaltos a florete las decisiones arbitrales son decisivas para los tocados a favor y en contra.
 
Este “botón de arresto” consiste en un dispositivo que al presionar sobre las partes permitidas del contrario se encaja en su estuche y cierra un circuito que da la señal de” tocado” con una calibración de empuje de 750g de peso para la espada y de 500g para el florete. El sable posee también este dispositivo de tocado pero con una configuración diferente ya que cualquier parte de la hoja cierra el circuito y da la señal, ya que lo tiradores llevan una chaquetilla metálica aparte del típico traje blanco que permitirá el cierre del circuito de tocado permitiendo anotar a su oponente los tocados válidos.
 
Los asaltos (combates) se realizan de dos formas; una primera que consiste en una poul, donde se hacen grupos donde tiran todos contra todos, una vez que finalizan las poules y donde se consigue la clasificación de la competición. Más tarde se pasa a la siguiente fase que son las eliminatorias donde los últimos clasificados tiraran con los mejores clasificados, es por ello, que conseguir una buena clasificación en las poules es fundamental para conseguir los éxitos. Los asaltos se realizan por categorías y todos en sillas de ruedas (parapléjicos, amputados, polios, paralíticos cerebrales, etc.) en unos anclajes específicos que inmovilizan cualquier movimiento de las sillas de ruedas a “la pista” con la posibilidad de colocar los anclajes según el brazo armado de los tiradores, que sea orientable para permitir la lid de deportistas zurdos, ajustable en distancia entre los tiradores y que permita la sujeción de forma autónoma y sobre una superficie lisa metalizada que aisla eléctricamente el suelo para que un fortuito golpe sobre la misma no sea señalizado como un tocado por el circuito encargado de indicar los golpes válidos.
 
Sobre esta superficie, los contendientes, sentados en sus sillas que son parte del equipamiento y que por lo tanto debe cumplir con los estándares y normas específicas y tras ser verificadas son marcadas para evitar su cambio se realizaran los asaltos.
 
El apoyabrazos de la silla del lado no armado no debe superar los 10 cm, el respaldo medirá 15 cm desde el cojín (y el cojín 10 cm como máximo), el reposapiés estará regulado para que las rodillas queden por debajo del nivel de las caderas. Deberá contar con el aislamiento necesario para que el contacto del arma contraria contra ella no indique falsos tocados. En el caso de combate con espada las piernas de los contendientes no son parte válida para el tocado y para evitar el contacto los contendientes usaran un manto desconectado de la posible señalización de tocado. Este manto se denomina Plastrón y aunque sus dimensiones no están fijadas si debe cubrir las partes especificadas, ya sea  el tirador de mayor o menores dimensiones.
 
El tirador estará vestido de forma correcta para la ejecución de este deporte. Esto implica que la vestimenta cumplirá con una función eminentemente protectora y por ello, y reglamentariamente, estará confeccionada en kevlar con una resistencia reglada de 1.600 Nw.  La equipación deberá cubrir el cuello, el tronco, los brazos y las piernas del deportista y estará complementada por una careta protectora con igual resistencia reglada y la medida de la barbada o gola (pieza que defiende la garganta del tirador) debe ser de 15 cm. En la actualidad ésta es una parte del cuerpo válida para tocar en las disciplinas de florete y sable y por ello debe ser de un tejido que permita señalizar el tocado.
 
Con todo este equipamiento, colocados los tiradores en la pista, las armas en la mano y dispuestos a ofrecer a los espectadores su buen hacer y su destreza, solo nos queda disfrutar del espectáculo y maravillarnos de sus reflejos y habilidades.